¿Qué se define como maltrato infantil?
La OMS define maltrato infantil a ¨todas las formas de malos tratos físicos y emocionales, abuso sexual, descuido, negligencia o explotación comercial o de otro tipo, que originen un daño real o potencial para la salud del niño, su supervivencia, desarrollo o dignidad en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder¨.
De acuerdo a la UNICEF, la mayor parte de la violencia que sufren los menores, se da dentro del seno familiar, sin embargo en México el maltrato infantil se extiende en los distintos entornos sociales como las escuelas, orfanatos y otras instituciones de atención residencial para menores (Romero, 2014)
La mayor parte de los especialistas distinguen hoy cuatro tipos de maltrato infantil: a) maltrato físico; b) maltrato psicológico o emocional; c) abuso sexual, y d) negligencia.
Situación actual en México
El registro sistemático sobre el maltrato a menores es muy reciente y la inconsistencia de algunas cifras expresa que no se le da la debida atención, probablemente se subestima, por lo que los registros no son claros sobre la cantidad de casos totales de menores maltratados, pues con frecuencia el total de casos atendidos es superior al de casos denunciados. (CESOP, 2005).
La violencia en México es un factor determinante de la deserción escolar e incluso, una causa importante de muertes infantiles. Miles de niños, niñas y adolescentes en México, crecen en un contexto de violencia cotidiana que deja secuelas profundas e incluso termina cada año con la vida de centenares de ellos. Gran parte de esta violencia, que incluye violencia física, sexual, psicológica, discriminación y abandono, permanece oculta y en ocasiones, es aprobada socialmente (UNICEF, 2006).
Consecuencias del maltrato infantil
El maltrato físico produce tanto daños físicos como emocionales y sociales. En el primer caso, los daños que se pueden ocasionar van desde los rasguños, heridas, cortaduras, quemaduras, fracturas y heridas internas, hasta la muerte. Los niños pequeños están más expuestos a sufrir daños neurológicos de largo plazo incluyendo: irritabilidad, letargia, temblores y vómitos (Lozano, Del Rio, Azaola, Castro, Pamplona, Atrián, Hijar, 2006).
Por su parte Villanueva & Clemente (2002) mencionan que la violencia por sí sola influirá en diferentes áreas, como lo es en el aprendizaje del control de emociones. Los niños expuestos a la violencia suelen tener niveles altos de arousal emocional, son más difíciles de calmar y tienen problemas a la hora de utilizar las estrategias cognitivas básicas para pasar de un estado emocional a otro. Asimismo, la madurez cognitiva, el C.I y la habilidad para seguir instrucciones están afectados. La violencia traumática puede influir sobre el almacenamiento y las pautas de procesamiento de la memoria, ya que el organismo se adapta, desarrollando, por ejemplo, estilos disociativos para ocultar recuerdos perturbadores o evitar ciertas asociaciones de ideas y que se hagan conscientes.
Los niños que se exponen frecuentemente a la violencia se aíslan de sus compañeros, se ve afectado su desarrollo de habilidades sociales y su capacidad para generar empatía. Dichos niños pueden tener dificultades para inhibir su propia agresividad, y en ellos el desarrollo normal de los conceptos morales puede estar desorganizado. El estar preocupado, temeroso, falto de habilidades sociales, el ser reservado o agresivo motiva a que a menudo les resulte difícil establecer relaciones amistosas. Se sabe que los niños expuestos a la violencia tienden tendencia a hacer atribuciones negativas u hostiles, de manera que suelen percibir las intenciones de los demás como malévolas, interpretando los errores sociales ordinarios como actos motivados por la agresión y la hostilidad.
BIBLIOGRAFÍA
CESOP. (2005). Reporte Temático Número Uno. Violencia y Maltrato a Menores en México. Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública. Cámara de Diputados LIX.
Romero Garza, A. (2014). Infancias y adolescencias institucionalizadas: ruta y destino de jóvenes en casas hogar (Tesis de Doctorado). Universidad Autónoma de Nuevo León.
UNICEF. (2006). Violencia y maltrato
Villanueva, L., & Clemente, R. (2002). El menor ante la violencia, procesos de victimización. Castellón de la Plana: Universitat Jaume